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16 junio, 2008

CUANDO PERDER ES GANAR

El dramático y múltiple accidente en la Clase 3 del Turismo Nacional despierta viejas consignas y preocupaciones. El año pasado, luego de la trágica jornada del TC en Comodoro Rivadavia donde perdió la vida Guillermo Castellanos, escribí esta columna para la revista SóloTC, debido a que todos sabemos que la mayoría de los incidentes en pista ocurren por impericias de los pilotos. No es mi intención juzgar la intencionalidad ni el proceder de los numerosos protagonistas del espectacular golpe en Alta Gracia, ni mucho menos. Sólo que cuando ocurren estas cosas me parece bueno replantearse algunas cuestiones y por eso posteo este artículo, que quizás le sirva a alguien.

“Es difícil decirle a un deportista que vaya en contra de la propia naturaleza del deporte. Pedirle que resigne la posibilidad de mejorar su resultado a cambio de algo. Pero cuando se ponen en juego vidas, hay que hacerse el replanteo y analizar que a veces perder es ganar. Hay que devolverle a las cosas el valor que realmente tienen. Entender por qué el automovilismo es un deporte de riesgo y no solamente asumirlo. Saber que el mínimo error se puede pagar muy caro y tener la frialdad necesaria cuando de uno depende la integridad física del resto de los protagonistas. Tendrán que tomar conciencia entonces los pilotos y saber que cada vez que arriesgan de más están atentando contra sus compañeros. Tendrán que entender que no serán mejores pilotos por ganar un puesto al filo del accidente cuando transitan los pelotones de atrás. Que una avivada puede tener consecuencias indeseables. Que las banderas de señalización son una alerta y no una oportunidad para “robar” algún puesto. Que no respetar la velocidad de largada puede tirarlo todo por la borda. Que devolver un toque con otro toque es de cobardes, y que responder con un contundente sobrepaso es de valientes. Que no es de corajudos enfrentar una escaramuza con los ojos cerrados y el pedal derecho a fondo. Que para sus familias ganan cuando vuelven sanos y salvos a sus casas y no cuando suben a un podio. Que siempre, pero siempre, va a ser más inteligente resignar un puesto cuando no hacerlo signifique un riesgo mayor. Que muchas veces perder en la pista es ganar en la vida. El que no arriesga no gana, dicen. Pero también que a veces perder es ganar”.

1 comentario:

Jorge March dijo...

Muy, muy acertado comentario sobre este tema que tanto hablamos en estas ocaciones, ahora me sigo preguntando, hasta cuando tenemos que correr?puede una persona de más de 50 años, correr en autos en el mismo nivel que uno de 20? está comprobado que los reflejos en una persona mayor son similares al de un joven? de ser así, como hace un piloto que larga en el puesto 42 para chocar al SEGUNDO de la grilla!
Sabemos que un piloto paga entre la licencia medica, la deportiva y la incripción unos 6.000 pesitos, será ese el motivo? Paoletti, parecés un tipo sensato, espero que a partir de esto, lo seas.